La situación de orden público en el departamento del Cauca vuelve a encender las alarmas tras los recientes acontecimientos reportados en el municipio de Silvia. En la vereda El Cacique, tropas del Batallón de Infantería Liviana N.° 7 de la Brigada 29 del Ejército Nacional sostuvieron intensos combates contra presuntos integrantes de la estructura Dagoberto Ramos Ortiz, un grupo residual que delinque en esta zona de la región.
Las operaciones militares, que se adelantan de manera sostenida en este punto estratégico del departamento, buscan contrarrestar el accionar de los grupos armados ilegales. Ante las diversas informaciones y versiones que comenzaron a circular de manera inmediata a través de las redes sociales, la institución castrense emitió un pronunciamiento oficial para dar claridad sobre los procedimientos ejecutados por los uniformados.
El Ejército Nacional precisó de manera categórica que todas sus tropas actúan bajo el estricto cumplimiento del derecho operacional, garantizando el respeto absoluto por los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Asimismo, la institución confirmó que:
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Las unidades militares continúan completamente desplegadas en el sector.
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Se siguen adelantando las acciones correspondientes para neutralizar las amenazas.
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El propósito principal es proteger a la población civil y restablecer el orden público.
El CRIC emite S.O.S. comunitario por riesgo a la Guardia Indígena
Por otra parte, la respuesta de las comunidades nativas no se hizo esperar. El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) emitió un S.O.S. comunitario para denunciar graves hechos de violencia registrados en el punto La Encillada, ubicado en el territorio Nasa de Pitayó. Según la organización, efectivos del Ejército Nacional realizaron disparos en cercanías de la comunidad y de la Guardia Indígena, mientras estos adelantaban labores de control territorial. Este incidente ha generado profunda preocupación por el riesgo inminente que corren los comuneros en medio de la fuerte ola de orden público que azota al departamento. Frente a esta situación, las autoridades tradicionales hicieron un llamado urgente a los organismos de Derechos Humanos y a las instituciones garantes para que verifiquen los hechos en el terreno. Finalmente, exigieron la adopción de medidas inmediatas que detengan la escalada de violencia y salvaguarden la integridad física de los pueblos nativos en el Cauca.
«Existe una profunda preocupación por el riesgo que enfrentan las comunidades indígenas en medio del actual contexto de tensión y confrontación que atraviesa el territorio caucano», manifestaron voceros de la organización.
Llamado urgente a los organismos internacionales
El panorama en el municipio de Silvia refleja la complejidad del conflicto en el Cauca, donde la población civil queda atrapada en medio de las operaciones institucionales y el accionar de los grupos al margen de la ley.
Debido a la gravedad de lo sucedido en Pitayó y El Cacique, las autoridades indígenas y diversos sectores sociales hicieron un llamado urgente a los organismos de Derechos Humanos, a las instituciones garantes y a las autoridades competentes. La solicitud principal es que hagan presencia en la zona para verificar de primera mano los hechos ocurridos y se adopten, de forma inmediata, medidas de protección efectivas que eviten una mayor escalada de violencia en el territorio ancestral.
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