Ejército Nacional acompaña a mujeres del norte del Cauca que transforman la tierra en oportunidades3 min read
En el norte del Cauca, cinco asociaciones integradas por mujeres cabeza de hogar y víctimas del conflicto armado encontraron en la agricultura y en los saberes propios del territorio una oportunidad para reconstruir sus proyectos de vida. Con el acompañamiento del Ejército Nacional, a través de la Tercera División y el programa Fe en Colombia, hoy convierten semillas, conocimientos y productos ancestrales en nuevas alternativas para sus familias.
En el campo, una semilla representa mucho más que la posibilidad de obtener una cosecha. Puede significar alimento, sustento y, para muchas familias, la oportunidad de empezar de nuevo.
Cinco asociaciones lideran un proyecto ejecutado por mujeres cabeza de hogar
Esa es la historia que comienza a escribirse en el norte del Cauca, donde cinco asociaciones conformadas por mujeres cabeza de hogar y víctimas del conflicto armado decidieron apostar nuevamente por la tierra como fuente de sustento y transformación. Sus historias son distintas, pero comparten una misma realidad: mujeres que han tenido que sobreponerse a las huellas de la violencia y que encontraron en el trabajo colectivo una manera de avanzar.
A través de la iniciativa de Soberanía Alimentaria liderada por la Tercera División con apoyo del Batallón de Acción Integral y Desarrollo N.° 3, mediante el programa Fe en Colombia, estas mujeres recibieron semillas de pimentón, tomillo, orégano, zanahoria, cebolla, tomate y otras hortalizas, además de herramientas y material técnico para fortalecer sus procesos productivos.
Soberanía alimentaria para familias nortecaucanas
Pero el propósito va más allá de sembrar; una parte de las cosechas será destinada al consumo de sus propias familias, contribuyendo a su seguridad y soberanía alimentaria, mientras que el 30 % de la producción será transformado en alimentos con potencial de comercialización.
De allí nace “Pipilongo Ancestral”, un antipasto que combina las hortalizas cultivadas por las asociaciones con el pipilongo, una planta condimentaria propia del norte del Cauca. Más que un producto, esta iniciativa representa la posibilidad de transformar los recursos del territorio en oportunidades.
El camino para llegar hasta allí también ha significado aprender nuevas herramientas, el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, acompañó el proceso con formación en transformación de alimentos, elaboración de conservas de hortalizas y antipastos, marketing y otros conocimientos dirigidos a fortalecer sus emprendimientos.
Por su parte, el equipo de Fe en Colombia brindó capacitación en gestión empresarial y administrativa, técnicas de siembra y cosecha y buenas prácticas agrícolas, conocimientos que buscan que las asociaciones puedan fortalecer sus procesos y avanzar hacia una mayor autonomía productiva.
Los productos elaborados serán promovidos en las ferias comerciales organizadas por Fe en Colombia en diferentes municipios de la región, donde las asociaciones podrán visibilizar sus emprendimientos y acercarse a potenciales compradores y aliados.
El Ejército Nacional, de la mano del sector privado y de entidades aliadas, acompaña este proceso con una apuesta que busca fortalecer las capacidades de comunidades afectadas por el conflicto y promover alternativas productivas a partir de los recursos y saberes de cada territorio.
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